ESPUMANTES

ESPUMANTES
Un espumante es un vino que termina su elaboración en un envase cerrado y cuyo contenido de CO2 o carbónico se desarrolla naturalmente en el envase mediante una segunda fermentación en base a azúcares. La presión del CO2 no puede ser inferior a 3 atmósferas a 20°C ya que es el mínimo requerido para que se expresen las burbujas, el sonido del descorche y la efervescencia de los aromas en el vino.
La fase más interesante del proceso de elaboración del espumante es la segunda fermentación que da origen al carbónico. Esta se puede realizar a través dos métodos: Charmat o Champenoise (método tradicional).
En la segunda fermentación se adiciona el “licor de expedición”, líquido que mezcla azúcar, vino y aguardiente. El volumen de éste determina la clasificación del espumante de menor a mayor contenido de azúcar: Brut Nature, Extra Brut, Brut, Sec, Demi Sec y Doux o Dulce.
La fermentación por método Charmat se realiza en una cuba cerrada de gran volumen, en cambio en el método Champenoise, la fermentación se realiza en la botella cerrada que se mantiene en posición inclinada, con el tapón hacia abajo.
Habitualmente los espumantes de mayor categoría son elaborados con el método Champenoise, ya que hay mejor control y manejo de la temperatura, luz, humedad. Así se obtienen las cualidades más valoradas en un espumante: sabores generosos, burbujas abundantes y pequeñas que estallan en la superficie del espumante, abriendo sus aromas.
Por muchos años en Chile nombrábamos Champagne a este tipo de vino. Sin embargo, este nombre se puede utilizar solo para aquellos espumantes elaborados con método Champenoise en Francia y específicamente en la región de Champagne: así se aplica correctamente la denominación de origen. Según el país o zona la misma bebida recibe distintos nombres, por ejemplo Cava en España, Prosecco y Lambrusco en Italia, Espumante en Chile.